Retro del Workshop
Aprendiendo a definir una propuesta de valor

  Tiempo de Lectura: 3'

La semana pasada, hicimos un Workshop en el que validamos y ayudamos a redefinir la propuesta de valor de Idearius.

Alfonso Frachelle -director de Idearius-, tenía sólo cinco minutos para contar a qué se dedica el proyecto y ahí nos damos cuenta que siempre se quiere más.

Por alguna razón que desconocemos, siempre necesitamos más tiempo para contar y enamorar a nuestro público acerca de lo que hacemos, lo que somos. En síntesis, lo que nos define.

Ese es un gran problema al que nos enfrentamos los emprendedores:

  • Che, contame a qué se dedica tu proyecto






Para poder salir aireoso de estas preguntas, o tener un elevator pitch potente y convincente; lo primero que tenemos que hacer es definir una Propuesta de Valor.

La Propuesta de Valor, es el corazón de un modelo de negocio. Engloba una serie de beneficios tanto funcionales como emocionales que nuestro proyecto aporta al Cliente y que este Cliente reconoce como diferentes y únicos de nuestra marca respecto a la competencia.

Por ejemplo, la Propuesta de Valor de Facebook es que al consumidor lo ayuda a 'conectarse y compartir con las personas en su vida, amigos y familiares', mientras que por ejemplo la de Kanban Consultores es 'ayudar a optimizar los resultados de las PYMEs, con transformación digital y cognitiva mediante una consultoría especializada.'

Hagamos el siguiente ejercicio, ¿estás pensando en armar tu Propuesta de Valor? 

Empezá por hacerte las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué servicios necesitan mis Clientes y cómo puedo ayudarlos?

  2. ¿Qué aspiraciones tienen mis Clientes y cómo puedo ayudarlos a alcanzarlas?

  3. ¿Qué tanto podemos adaptarnos mejor a las actividades de mis Clientes?

  4. ¿Qué relación esperan mis Clientes que establezca con ellos?

  5. Y por estar última no es menos importante, ¿cuánto creo que mis Clientes están dispuestos a pagar?

En la medida en que la Propuesta de Valor sea específica para nuestro público, más interesados estarán en adquirir nuestros productos o servicios.

Volviendo al Workshop, luego de haber definido la propuesta de valor y cuáles son los servicios que brinda el emprendimiento de Alfonso, observamos que todos los participantes vieron uno distinto, por lo que era fundamental conocer el perfil del Cliente, o al menos tener una idea de cuál es su problema para ofrecer nuestra propuesta de valor.

Para ello, lo que hizo Gerardo Bartolomeo -coach y líder de la dinámica-, fue llevar distintos perfiles de Clientes para los cuales pensamos -y también los invitamos a cuestionarse-; ¿Qué producto o servicio le podrían ofrecer a personas con estas características?

  • Honestas y fieles a sus convicciones

  • Sobreprotectores

  • Extrovertidos, con aires de estrellas

  • Talentosos, innovadores

  • Preventivos y precavidos. Visualizan la amenaza antes de que aparezca

  • Divertidos

  • Decididos, no les gusta perder

  • Organizadores, con liderazgo participativo

Personalmente para mí fue súper enriquecedor, porque además de ser co-organizador de este encuentro también estoy transitando este camino de definir una Propuesta de Valor. Y haber visto la valentía de Alfonso de haberse expuesto a cuestionamientos y ver cómo en comunidad se pueden obtener resultados increíbles como el que obtuvimos en el workshop, es el camino en el que todos deberíamos tener la oportunidad de transitar.

En mi nombre y en el de Proyecto Kanban, quiero agradecer a todos los asistentes, y si alguno de ellos están leyendo este artículo, los invito a que se sumen a la conversación en las redes sociales de @proyectokanban. 

Además, agradecer a  Papelería Aldo (¡nuestro primer sponsor!), Co-Work LatAm y a Lapana.uy por apoyarnos.

Por Santiago Techera Amestoy


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