Papelitos de Colores
Conocé Kanban, el método que elegí y volvería a elegir mil veces más.

  Tiempo de Lectura: 3'

Como algunos ya saben, sí, soy de esos que ven todo en papelitos de colores en una pizarra y, lo que es cierto también es que a veces se sale de la pizarra y empieza a tomar toda una pared.

Sí, trabajo con Kanban y soy un amante de Kanban porque sin haberlo estudiado en profundidad empecé a aplicarlo en varios procesos en organizaciones y así logré mejorar una serie de procesos que parecían no tener una solución. 

Kanban para mi es sinónimo de eficiencia, así como lo es para los japoneses. Claro. 

Para ponerlos un poco a tono, esta metodología empezó siendo un sistema de tarjetas para la gestión de piezas dentro de un proceso de producción, donde se identificaba al proveedor, la pieza y la ubicación de la fábrica donde está ubicada. Esto le permitía a Toyota reponer las piezas necesarias y en el momento justo para incorporarlas a los pedidos en producción. 

Y como todo, también tuvo su transformación digital. Una transformación que hizo que, a esta herramienta práctica, sea más eficiente permitiéndonos mejorar los flujos de trabajo, procesos y eliminar las barreras, escritorios o permisos de superiores.

Esa transformación hizo que se delinearan estos 4 principios básicos de Kanban:

Empezar con lo que se hace ahora. Muchas veces, implementar una nueva herramienta de trabajo puede ser un problema para una organización. No pasa eso con Kanban, porque puede ser aplicado sobre flujos de trabajo o procesos que ya existen y necesitan ser corregidos.

Buscar e implementar cambios incrementales y evolutivos. Pensar en implementar cambios siempre trae resistencias o problemas, esto no debe ocurrir con Kanban pues está diseñado para implementarse con una mínima resistencia porque se trata de pequeños y continuos cambios incrementales y evolutivos del proceso actual. Es realmente difícil implementar Kanban y que te digan ‘eso siempre funcionó así, no me lo cambies’.

Respetar procesos, responsabilidades y cargos. Lo había comentado antes, es un método que quiere evitar barreras en los procesos, por eso entiende que los roles y procesos se deben respetar de antemano y evolucionar de forma natural.

Incentivar el liderazgo en todos los niveles. Este es el principio que más abrazo. Kanban promueve un liderazgo de todos los miembros de una organización, ese liderazgo que surge día a día por parte de los colaboradores que están al frente de los equipos. Es sumamente importante que entre todos se fomente una mentalidad de mejora continua para alcanzar un rendimiento óptimo. Lo más increíble que esto se da de forma natural, es imposible que se de esto con una vertical de un jefe o de dirección.

Aceptar la filosofía y empezar la transición es importante. Pero es igual de importante conocer las seis prácticas identificadas por David J. Anderson en su Kanban: Successful Evolutionary Change for Your Technology Business. Libro que, para mi debería estar en la mesita de noche de muchos jefes.

De estas seis prácticas, les voy a estar comentando en el próximo post.

Todos buscamos la metodología perfecta que nos ayude a lograr nuestro objetivo, ¿cuál es la tuya? Escribime y conversemos sobre eso.

Hay más de un freaky en la vuelta ;)

Por Santiago Techera Amestoy


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